Habían pasado algunos días desde que Lucas sintió ese olor característico; pero no sabia que era o que lo producía.
La verdad es que desde que apareció me llamó la atención, era un olor dulce, extraño, que de pronto captaba mi interés y provocaba reacciones inesperadas.
Lucas había decido bañarse dos veces al día y por alguna extraña razón el olor aparecía y a el lo trastornaba. Había leído sobre las feromonas; pero esto le resultaba nuevo, interesante e, incluso, excitante.
Recuerdo que el primer día que lo noté pensé "pinche desodorante no sirvió"; pero después de recordar el ritual post regadera: desodorante, loción, desodorante loción; resultaba un poco imposible que no hubiera algo que cubriera el olor. La verdad es que me gustó el olor característico. Entre dulce y amargo, entre cloro y sudor, mas nunca mal olor.
Lucas sabía lo que era el mal olor, ese olor característico de los peseros a las 5 de la tarde o del jornalero un sábado a las 3 de la tarde con el calor encima. No, realmente su olor era aceptable, pero no ordinario.
Las reacciones en su cuerpo...las normales, suponía, ansiedad, excitación y ganas de no perder ese aroma que lo llevaba a tener pensamientos lujurientos todo el día.
Lo primero que le comenté a un amigo es que andaba muy caliente, como si la primavera se me hubiera atrasado; pero eso en mi no es muy anormal, la verdad es que con olor o sin olor siempre estoy dispuesto; pero aquí era estar dispuesto aún estando solo.
No me asusta el estar sólo, en esas ocasiones; pero estar sólo mas de tres veces al día...ya me estaba llamando la atención.
El olor cambiaba de lugar, a veces era en el abdomen, en las axilas, en el cuello, entre las piernas. No había un sitio exacto o una intensidad constante.
Era sutil y a veces intenso era como la fragancia de las flores que a veces puedes estar junto a ellas y no sentirlas y a veces a una distancia considerable y dejarte embriagar por su olor. Su olor lo embriagaba y lo invitaba a un juego de seducción y cacería...consigo mismo.
Preocupado, trato de averiguar lo mas que pudiera sobre esa nueva forma de juego erótico en donde el mismo era el jugador y el arbitro.
Un día se me ocurrió la brillante idea de no usar ninguna fragancia extra, para poder identificar bien el olor. Ese día sufrí mucho, porque habían horas en las que mi cuerpo reaccionaba mas de 4 veces seguidas, por suerte el trabajo de oficina, sentado, me ayudaba a disimular un poco el despertar de mis emociones; pero a la hora de la comida; simplemente ya no aguantaba. Necesitaba hacer algo que: o quitara ese olor de mi cuerpo o me ayudara a bajar el libido a un nivel más manejable.
La masturbación en Lucas nunca había sido un tabú, había gente que lo catalogaba e ser excesivamente caliente, mientras el simplemente seguía un plan de vida adquirido durante su juventud. Pero la esencia de su cuerpo era algo nuevo para él.
Lo más chistoso es que solo yo lo siento es una especie de perfume echo exclusivamente para mi y por mi, la verdad es que ya me gusta, lo busco y lo disfruto, estoy tratando de retenerlo en alguna prenda de vestir, por si en algún momento deja de brotar por mis poros poder recordar estas tres semanas se continua excitación.
A la fecha Lucas se ha bañado; pero ha usado dos prendas constantemente por 5 días...
